— Buenas noches señor. Al escape luego de haber hecho una serie de llamadas para ubicar a los contactos que tiene en ese país decidió permanecer en el jardín a la espera de que alguno de ellos diera una señal. Al otro lado de la niña de la línea tenía la llamada de un hombre cuya identidad para él era desconocida. — con quién habló preguntó al escape con mediana frialdad no se fijaba de nadie y a la vez esperaba porque se iluminara una luz en medio de tanta oscuridad que lo estaba embargando. Tuvo que ordenar que se darán a illian pues le dio un ataque de nervios que no lo dejaba pensar era tanto lo que hablaba tanto lo que decía tanto lo que reclamaba que optó por el viejo truco de colocarle un sedante que la adormeciera siquiera un par de horas tiempo durante el cual él esperaba cons

