Sin más, me pongo de pie ―Vamos al ring entonces.― Sentencio y le doy una sonrisa de esas que suelo dar cuanto tengo un malicioso plan en mente. Él no lo duda ni un minuto y se pone de pie también para seguirme al ring ―Allí están los guantes.― Explico y de inmediato él toma un par y se los coloca mientras se acerca al ring. ― ¿En verdad estás seguro de que quieres hacer esto? ― me vuelvo a cerciorar. ―Tu dale baby, soy más resistente de lo que crees ― y comienza a moverse por el ring, provocándome para que empiece esto. Comienzo a caminar hacia él y subo los guantes a la altura de mi cara haciendo la posición defensiva y comienzo a seguirle, él hace lo mismo, y para no saber nada de esto parece que tiene una pequeña idea de lo que debe hacer. Lanzó el primer golpe a su hombro y lo esqu

