Si algo había sido un completa molestia durante todos estos días para Jeon era un mandón omega. Park Jimin. Con tan sólo oír su nombre sentía como su cabeza comenzaba a doler, y la de abajo también... El hecho de estar a tan solo metros de él lo amargaba por completo. Y como no estarlo por todas las veces en que aquel niñato había logrado jugar con él. No había día en donde este no se burlara o hiciera algún chiste ofensivo hacia su persona, pero si algo era mucho más molesto que eso era lo descarado que se había vuelto. Todavía podía sentir como su cuerpo tembló y se debilitó hasta caer de rodillas frente a él, todo se había vuelto borroso en ese momento y tan solo veía desde abajo aquel enano con una ladina sonrisa, con sus ojos oscuros y una espesa niebla alrededor de ellos. Y lo q

