Sus piernas se encontraban cruzadas mientras posaba su codo contra la ventana, su rostro cayendo débilmente sobre la palma de su mano, mirando por las calles en las que pasaban a gran velocidad. Jeongguk y él iban de camino hacia la boda de su amigo, este primero había sido muy amable en llevarle, al inicio se iba a negar, pero le daba demasiado pereza manejar así que al final aceptó. Estaba un tanto nervioso, no sabía que cosas incoherentes diría SeokJin o peor aún su prometida. Los dos eran tal para cual, burlones y entrometidos. No le sorprendía como al final se habían enamorado. ¿Alguna vez él llegaría a sentir aquello que su amigo sintió? Ladeó suavemente su cabeza hasta mirar por completo a Jeon. Sus orbes recorrieron todo el largo de su porte calmado, su izquierda aferrándose al

