El Omega seguía moviéndose sin control alguno, su sonrisa ligera y sus ojos brillantes atraían cada mirada a tal punto de que ya había un alfa que se le había dado de valiente para conseguirlo. Jimin solo bufó mientras roda sus ojos por como el chico le sonreía lujurioso y lamía sus labios. Al único alfa que quería impresionar era a Jeon, pero cuando volvió su vista al bar no lo encontró allí. Suspiró agotado, su cabeza dolía demasiado y su garganta se sentía seca ya se estaba comenzando a marear. Dirigió su mirada nuevamente al chico que ahora ya estaba más cerca, pero algo captaron sus ojos que lo hizo detenerse. Vio como temblaba y comenzaba a negar mientras salía corriendo de su vista. Alzó una ceja sin comprender y estuvo a punto de salir y dirigirse a su mesa si no fuera por co

