Capítulo 6. Parte II ―No es tu culpa. No te castigues ―trato de sonreírle, pero un quejido brota de mi al ella colocar el algodón en mi labio inferior. Se disculpa, avergonzada. ―Lo sé, hijo. Lo sé. ―No tienes la culpa de las actitudes de mierda de mi padre ―le aseguro una vez más. Pienso en algo para hacerla sonreír, eso funciona siempre con ella―. Creo que si me merecía esta golpiza. Me da un toque de malo, ¿no crees? Hago un gesto divertido subiendo y bajando mis cejas sugestivamente. Intento darle un poco de ánimos a mi madre para hacerla sonreír. Ella lo hace entre lágrimas. ―No, no te la merecías, mi cielo ―dice ahogada en lágrimas. Limpio sus mejillas y ella deja un pequeño beso en la palma de mi mano―. Pude haber hecho algo. Pero no lo hizo. ―Está bien, mamá. Ella niega si

