Ya había pasado tiempo desde la muerte del abuelo, dolía en lo más profundo de mi ser , tía Maggie no se había recuperado del todo y Juan era quien cargaba con ella. Por mi lado Cicero había dejado las reuniones por un tiempo , se mantenia en casa para hacerme compañía , mi embarazo había avanzado y aún no sabíamos que sexo era el bebé . No me sentía alegre como para averiguarlo , genia un vacío en mi corazón uno que no pensé tener en un largo tiempo , no podía creer que el abuelo nos hubiese mentido con su enfermedad , me sentía culpable por no prestarle atención cuando necesito de mi , en mi quedaba el recuerdo de su sonrisa al decirme que fuese feliz con quién quisiera . Sabía que Ares tendría un ángel en el cielo que lo cuidaría eternamente . Lloraba su muerte sin descanso y sabía

