Sus ojos se quedan presos en mi rostro. Suspira con pesadez e intenta soltarse de mis manos para darse vuelta. Se lo impido. —No soy la misma chica de antes... —Eres la chica a la que miro desde niña, hay cosas que no han cambiado. —Vamos al puto proyecto Logan, no volveré a caminar por ese sendero que me lleva a ti —asegura y se sienta en una de las dos sillas que hay en el balcón. Saca de su mochila la laptop y se pone a teclear. —Narra Alisha. Capítulo uno. Pensaba que mi vida era perfecta. Realmente no había un punto que me procurara un problema. De la palabra feliz ya sabía, pero pensaba que en la vida la teníamos en nuestras manos siempre. Por ejemplo, al bendecido nunca se le escapaba. Cuánto me equivocaba. —Desde pequeña era una niña intranquila, sin embargo, en los catorce

