Alejandro –¿Qué sucede, Juan? Porque no avanza– mire por la ventanilla a mi derecha, el transito se había paralizado de repente. –Señor, creo que han atropellado a una chica que iba a cruzar la calle. –La gente cruza la calle sin mirar siempre. –No, señor. Un auto se cruzó en rojo. –Malditos conductores– avanzamos un poco y mire hacia el frente, un grupo de personas estaba tratando de ayudar a una chica, mire fijamente aquel pelo rizado incontrolable, se me seco la boca al verla, un hombre mayor la sostenía en pie, al pasarse la mano por el cabello divise la sangre por todo su brazo. –Detente donde puedas– le ordene a mi chofer. –¿Esta seguro, señor? –miro por el espejo retrovisor. –Sí, sí. Detente, conozco a la chica. – no espere que se estacionara, me baje del SUV a toda p

