Lena En las últimas semanas pasaron un montón de cosas, recibí la llamada que tanto estaba esperando, había sido aceptada para la maestría, aunque solo fue media beca, gasté hasta el último centavo en mi cuenta de banco para costearme esos estudios, así comenzó la rutina de mi nueva vida: estudiar, trabajar, recordarme de comer, aunque sea una sola vez al día, hacer un poco de ejercicio y suplicar porque pudiera dormir una noche entera. Usaba todo mi autocontrol para ser profesional delante de Roberta, sonreírle y ser educada. Cumplir con mi trabajo, tomar fotos a modelos, editar fotos, imprimir fotos, organizar un desfile de modas, regresar a casa, sacar tiempo para trabajar en el proyecto de Alejandro, mentirles a mis amigas sobre mi situación emocional, económica y social. Esquivar las

