8 “Comprensiblemente pase toda la noche despertándome a ratos. En los ratos en que estaba dormido, mis sueños se intercalaban con visiones de mi visitante. Excepto que esta vez mi subconsciente había conseguido de algún modo mezclar y oscurecer sus rasgos angelicales, de manera que cuando aparecía ella, en vez de ver a la mujer guapa que había conocido tan brevemente, ella se parecía a una especie de bruja horrible. Tenía la boca llena de dientes rotos y podridos que al reírse formaban una sonrisa burlesca. Su piel tan pura y perfecta cuando nos conocimos, estaba ahora completamente demacrada y parecía tener la textura del papel de lija, aunque estaba blanqueada con un tono enfermizo de color blanco pálido. Incluso sus dedos ya no parecían los de una mujer guapa y ahora parecían garras en

