Luciana y Miguel luego de haber compartido el almuerzo, y charlar de los niños, fueron por ellos a la escuela. Los pequeños salieron sonrientes, el corazón de Lu, dio brincos de felicidad, era la primera vez que los veía salir tan contentos de clase. Los mellizos al ver a sus padres corrieron a saludarlos. Dafne se abalanzó al cuerpo de su papá, y de inmediato Miguel la cargó entre sus fuertes brazos. —Hola mi princesa, ¿cómo estuvo el día hoy? —indagó la miró a los ojos con infinita ternura. —Divertidísimo papi, aprendimos tantas cosas, ya no nos ponen a hacer bolitas, ni palitos. —Sonrió. Por otro lado, Mike abrazó las piernas de Lu, y ella lo alzó en sus brazos. —Y a ti mi bello príncipe: ¿Cómo te fue? —De maravilla mamá, aprendimos cosas super interesantes, además nuestros

