Bajé del gran autobús bufando. Había sido un largo viaje. El lugar era tan tranquilo y relajante. Todo en él me transmitía paz. Pero, no estaba sola y eso interrumpió mi tranquilidad. -¡No dejabas de roncar Mery! El viaje fue tan horrible y aburrido. - se quejó con sus lentes tapando su enojada mirada y bajando sus tres maletas del autobús. -Los asientos eran cómodos, no pude resistirlo, Tory.- sonrió sacando su mochila.- Además, estaba Bella, podías hablar con ella. -Si, pero...- alargó. -Bella era mi compañera de asiento.- se rió Curtis pasando un brazo por encima de mis hombros.- Lo siento, Tory.- hizo una falsa mueca y sacó su equipaje. -Apurense, no tenemos todo el día para recoger nuestras cosas.- escuché su ruda voz detrás de nosotros. -Lo siento Rey Luke, no quisimos inco

