Como buen vecino y buen amigo, en pocos días Steven ayuda a Santiago a entrar en la fábrica de las sillas rimax. Santiago se acopla muy rápido al ritmo que maneja la fábrica, y junto con Steven, hacen nuevos amigos. Días después, por cuestión del tercer pico de la pandemia, las medidas de bioseguridad de la fábrica se extreman aún más. Steven y Santiago se lavan las manos en la entrada de la fábrica. Cuando Lucho se acerca a ellos, y les dice: — ¿Ustedes ya se enteraron de lo que va a pasar? Mientras Steven se juaga sus manos, Santiago termina de secarse las manos, y le expresa a Lucho: — No… habla Lucho. — Parece que van a despedir a casi la mitad de los trabajadores. Steven les dice a los dos: — Dejen de hablar de cosas que no han pasado y vamos a trabajar. Lucho insiste en el

