Steven coge la tarjeta y luego de verla minuciosamente le dice a Margaret: — No sé si deba ir, creo que ya me siento bien. — No lo creo Steven, es mejor que vayas a dónde Giselle. — ¿Giselle? — Sí, es la psicóloga... anda Steven, ella es muy buena profesional. Te garantizo que vas a salir como nuevo. — Está bien Margaret, me has convencido. — ¿Cuándo piensas ir? — Mañana, voy a provechar que Ernesto te dejo a cargo para ir en horas de trabajo. Margaret se sonríe un poco, y le dice a Steven: — Aprovecha... por cierto, ¿cómo te fue con el fuerte granizo que cayó ayer? Steven se levanta de la silla, y luego le dice a Margaret: — Pues... un día muy complicado para mí, pero después seguimos hablando, voy a trabajar. — Bueno. Minutos más tarde, Steven termina una columna de lo que e

