Capítulo 26

1723 Words

La abuela sí nos prestó la cabaña, no sin antes hacerme un millón de preguntas y comentarios con doble sentido que me ponían las mejillas tan rojas como un tomate, que llegué a pensar que iba a explorar en cualquier momento. La suerte de Martin era que no estaba allí para escuchar todas las cosas que ella decía y la caja de condones que metió en mi cartera. La abuela Lena, era todo un caso particular, aunque así, la amaba tanto. Después que terminara de hacerme preguntas incómodas, pasó a contarme para que ella y el abuelo Alejandro usaban la cabaña o para que la usaban las tías, que tanto le gustaba escaparse allí desde que tenían edad para eso. Quería que la tierra se abriera y me tragara en ese momento. Cuando Martin al fin volvió de hacer todos los recados de la abuela, vi la gloría po

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD