protector

2136 Words
No sé cómo chichi logro dejarme a tiempo en el trabajo sin desarmarse a mitad de tiempo. —Tienes que bajar— dijo por segunda vez Michael a mi lado, solo le hizo un puchereo y me recosté aún más en el asiento. —No quiero— quería quedarme aquí con él, riéndome y burlándome de chichi, quería simplemente quedarme debajo de las mantas de mi cama, todos los recuerdos habían salido a la luz después de años tratando de olvidarlos. Gracias a los Fiore. —No seas cobarde— me tendió mi bolso —apúrate, que no se si chichi vuelva a prender después de estar tanto tiempo apagada— bromeo y me reí, agarre el bolso de su mano y me despedí con la mano sino le iba a dar muchas largas. Raúl en cuanto me vio abrió la puerta, al parecer ni habían abierto para el público porque había gente afuera esperando, muchos parecían nerviosos. Había empezado diciembre. —Buen día— dije entrando, todo estaba casi vacío, a excepción de las chicas que estaban arreglando todo, poniendo los adornos navideños. —Buen día señorita Fiore ¿está bien? — la pregunta no me tomo por sorpresa porque su mirada era todo menos discreta. —Estoy bien, gracias por preocuparte ¿y usted? ¿y su familia? ¿sabes si el señor Jonhson llego? — le sonreí con amabilidad, aunque estaba segura de que estaba aquí, ya que esta mañana iba a ser bastante larga para ambos. —Todo bien, María va a tener a los bebes en noche buena…una bendición— sonrió feliz y no pude evitar alegrarme por él, va a ser abuelo. — y el señor Jonhson me pidió que por favor le dijera que subiera inmediatamente en cuanto llegara— asentí, le di un abrazo efusivo felicitándolo y me subí al elevador vacío. Con cada piso que subía, mi corazón de aceleraba. Derek Jonhson me provocaba emociones que simplemente no tenían sentido. Lo odiaba, pero no sentía odio ni desprecio hacia él. El timbre del ascensor sonó despejándome de mis pensamientos, en cuanto las puertas se abrieron solo lo vi con su traje sentado en su escritorio, asi que caminé con tranquilidad hasta mi escritorio tratando de guardar cualquier sentimiento que el me provocara en una caja en el fondo de mí. —¿Trajiste café para ambos esta vez? — subió la mirada directamente hacia mí, y se tensó inmediatamente, deje mi cartera en la mesa sin apartar la mirada de él. —Si, en cuanto bajemos para la primera entrevista de hoy— mi voz cada vez se entrecortaba más, sentía su mirada en mi mejilla, como cerraba los puños, el ambiente era tenso y sus ojos grises parecían volverse negros. Se levanto de su asiento y con rapidez llego hacia mí. Trague en seco, ¿Qué más podía hacer? Si tan solo su presencia cerca hacía que mi piel se erizara. —¿Quién mierda te hizo eso? — dijo solo mirando mi mejilla, di un paso corto hacia atrás. —No fue nada— replique, me esperaba todo menos esta reacción de él, y al parecer mi respuesta fue peor por su expresión. —¿Tienes una mano impresa en tu mejilla y no fue nada? — dio un paso hacia delante anulando completamente el que yo había dado para atrás, no sentía que fuera amenazante para mí, pero no dudaba en este instante que si le daba un nombre él iba a ir tras de este. —Problemas familiares—solté rápidamente al sentir su mano cálida en donde estaba la mano de Giuliana impresa. Su tacto hizo que esa caja que había construido antes simplemente se destruyera y mi garganta estaba seca. —¿Cómo que problemas familiares Isabelle? — como hablaba tan lentamente, como decía mi nombre… El timbre del ascensor sonó, haciendo que yo me separara de el como si fueran mis papas que entraban, pero el, el no dio ni un paso para romper la distancia entre nosotros. Camila se quedó en el ascensor con una sonrisa en su cara y los lentes de sol que caracterizaban que tenía una resaca o tal vez aún seguía borracha. —Nos tenemos que ir ya— dijo aun desde dentro, y por como dejo pasar el golpe en mi mejilla supuse que era la segunda opción. —Por eso Alfred no te iba a dar el mando del trabajo de toda su vida— escuche murmurar a Derek que se había dado cuenta de lo mismo que yo, Camila ni pareció escucharlo, la sonrisa fingida aún seguía en su rostro, estaba sosteniéndose de la pared para aparentar que tenía estabilidad. —Camila, vete a tu casa por hoy, y espero que mañana no vengas borracha— hablo Derek rudamente detrás de mí, y antes de que Camila montara un show se fue con sus cosas por las escaleras. Perfecto, ahora me tocaba buscar en menos de diez minutos un reemplazo para Camila. No me dio tiempo de regañarla o hablarle porque el ascensor se cerro con ella casi en el suelo, me sentía mal por ella, pero esta no era la manera de solucionar los problemas que tenia con Derek y su padre. Inmediatamente agarre mi celular, necesitaba llamar a mi plan b de hoy. —Camila vino borracha, te necesito en la dirección que te voy a pasar, por favorr— agarré mis cosas, seguro Derek estaba abajo esperándome y se notaba que a el lo menos que le sobraba era paciencia, solo escuchaba del otro lado de la línea una respiración pesada —vamos Jack— le rogué un poco al que seguro estaba en sus sueños. —Te odio Isabella Fiore— me reclamo, entre en el ascensor, que milagrosamente no vino con una Camila desmayada en el suelo, ni tenía rastros de su vomito asi que me preocupaba un poco menos y era seguro que iba a ir a casa de Melani a quejarse de Derek —¿Qué paso con Camila? ¿está bien? — —Esta borracha— solo escuche un suspiro pesado al otro lado de la línea, todos nos esperábamos esto, nos esperábamos al huracán Camila que no se había ganado lo que quería —Voy a llegar unos minutos tarde, pero voy, de nada Bella— y tranco la llamada quitándome un peso de responsabilidad de encima, en cuanto el ascensor abrió salí casi que corriendo hasta afuera. —¿QUE MIERDA TE PASA DEREK, ABREME LA MALDITA PUERTA— solo quería esconderme debajo de una cobija, no podía ser que justo a Camila se le diera por hacer un espectáculo justo hoy. No quería creer lo que estaba viendo, en el auto donde me esperaba Derek había una descolocada Camila golpeando las ventanas como una maniática, pidiendo a gritos que Derek le abriera la puerta. —¿QUE TE CREES? ¿QUÉ PUEDES DEJARME FUERA DE TODO? — los gritos eran cada vez mas fuertes a medida que me iba acercando, había personas grabando y viendo todo. ¿este era mi karma? —Ya llamamos a la policía— escuche decir a alguien entre los expectantes. Si, era mi karma por lo de ayer. Me acerque con cuidado hasta Camila y la agarre por los hombros con miedo de que se girara a golpearme, aunque se giro bruscamente en cuanto me reconoció su cara se puso aun mas roja, sus pupilas se dilataron aún más. —Camila, cálmate ya— le hable bajo para no darle mas de que hablar a las personas frente al edificio. —TU, TU TAMBIEN ESTAS DEL LADO DE EL— tomándome con la guardia baja con ese grito solo me aleje de ella. —Basta ya Camila, Isabelle, entra al auto— Derek se puso delante de mí —tienes dos opciones, o te escolta la policía hasta la cárcel o dejas que Raúl te lleve a tu casa— le dijo con calma, a pesar de que quería quedarme con Camila, le hice caso a Jonhson y entre al auto. —La señorita Broomen nunca se había portado de tal forma— me hablo Jaime, el conductor. —La señorita Broomen le demostró a su papá por años que podía ser su sucesora y de la nada le dio el puesto al señor Jonhson— dije tratando de excusarla, aunque era evidente que este comportamiento de ella no tenía excusa alguna . Derek acompaño a Camila hasta el auto de Raúl, y después lo vi hablando con la policía. —¿Vamos al centro? —solo le asentí, y Derek entro en el auto. —Este va a ser un día largo Jonhson— le advertí en cuanto el auto se puso en marcha —ya Jack va en camino para sustituir a Camila, no hacia falta que me defendieras frente a ella, no me iba a hacer nada— tomé un trago de café y me recosté en el asiento mirándolo, el estaba tan relajado y nunca lo había visto asi, ni en el bar. —Entonces es mejor que empecemos a correr contrarreloj porque ya vamos retrasados— y tomo su café terminando la conversación. Todo el camino fue en un silencio tranquilo. —En treinta minutos nos buscas— le dijo a Jamie. El edificio grande estaba frente a nosotros y había tal multitud de gente pasando, odiaba el centro en cualquier hora. —¿No crees que es muy poco tiempo para ver a los diez? — odiaba contradecirlo porque me sentía una falta de respeto o asi me enseñó a ser la nonna, pero Derek no pareció molestarse. —¿Necesitamos más tiempo para decidir? — me cuestiono ¿necesitamos? —¿Perdón? — vi a Jack acercándose por la ventana detrás de Derek. —Leíste los 5 borradores de los diez escritores al igual que yo, ¿crees que entre los dos necesitamos mas tiempo para decidir? — yo me quede sin palabras, no entendía muy bien a que se refería. —en treinta minutos— termino de decir y salió. Asi que solo agarré mis cosas y salí tras de él. —Buen día Derek— me acerque a ellos, Jack inmediatamente al verme se quedo mirando el golpe —Buen día Bella— se acerco a mi para abrazarme —¿Qué mierda te paso? — me susurro en cuanto correspondí el abrazo, pero me aleje rápidamente porque íbamos contra tiempo. Derek camino hasta dentro del edificio y nosotros solo lo seguimos, Jack solo iba a mi lado en silencio. —Emma se va a quedar con la casa de mis papás— le dije humillada a lo bajo antes de entrar al edificio, terminado asi la conversación por completo porque era cosa de que Jack armara el rompecabezas. —Buenos días— nos recibió la chica Todo el día fue una carrera, salíamos de un edificio para ir a otro, para volver y regresar. —No doy más, no sé cómo voy a llegar a casa de Melani sin dormirme en el camino— se apoyo en la pared del ascensor, Derek ya se había ido hace unas horas al igual que todos, en el edificio solo quedábamos nosotros y Raúl que parecía no irse nunca de aquí. —Si lo haces te juro que te voy a despertar a golpes— el solo sonrio ante mi amenaza. —No, como se me ocurriría poner la vida de Isabella Fiore en peligro cuando tiene como protector al “señor Jonhson”— le di un golpe en el brazo ante la imitación de mi voz diciendo el apellido de Derek. Se había dado cuenta que Derek no me dejaba llamarlo Derek y se había burlado todo el tiempo que pudo de eso. —No es “mi protector” solo estaba preocupado que no se le apareciese una mafia Italiana a su trabajo— el solo rio a carcajadas justo cuando el ascensor abrió sus puertas. —Obviamente fue eso— se burló, decidí aplicar el silencio sabiendo que cualquier cosa que dijera iba a ser burla para el. —Buenas noches— dijimos los dos al unisonó, Raúl solo se limito a sonreír y a cerrar la puerta tras de nosotros. Mi cuerpo inmediatamente reacciono a la fría brisa de diciembre —Odio a Melani— se quejo y entro a su carro. —Vamos, aun no te pidió que te disfrazaras de papa Noel— me burle entrando, y por primera vez en todo el día sentí todo el cansancio, mire mi celular, —Si eso pasa tu vas a tener que disfrazarte de la señora Klaus porque a Mara no le gusta la navidad— Tenemos que hablar Emma Teclee rápidamente Púdrete Emma
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD