La noche había caído. David se encontraba recostado en el sofá del departamento. Las mujeres habían despertado poco después de las seis de la tarde, y él se encargó de comprar comida para el almuerzo. Le explicó a Yia lo del chico que decía conocerla. Yia tomó la tarjeta sin poder creerlo. Brandon había sido uno de sus compañeros en el orfanato y también uno de los que más cariño le había tomado. Después del almuerzo, el Beta fue por algunas prendas de Yia para que pudiera cambiarse durante el tiempo que se quedara allí. Al volver, para su sorpresa, ambas mujeres ya se habían bañado y estaban durmiendo en la habitación de Luna. Sin más, decidió que pasaría la noche en el sofá de la Omega por si alguna de ellas necesitaba algo. Su cabeza no dejaba de dar vueltas a la misma escena de esa

