Unas semanas después de todo lo ocurrido, Jared y yo estábamos en la casa de los Fraser. Era una pequeña reunión, improvisada según dijeron, pero yo sabía que todos esperaban este día con algo de expectativa. Jared había organizado todo porque no quería que estuviéramos mucho tiempo lejos de nuestros amigos, pero tampoco quería postergar más que conociera a sus padres. Las tres parejas estaban ya acomodadas. Bruno estaba en el jardín, con su pequeño cachorro Dylan corriendo de un lado a otro, riendo y persiguiendo una pelota. Los alfas charlaban sobre temas de negocios y compras en la bolsa de valores, mientras las omegas estábamos en la cocina alistando la mesa y platicando de cualquier cosa… o al menos, ellas intentaban distraerme. Yo estaba tan nerviosa que no lograba tener las manos

