23.

1318 Words

Salvador regresó a eso de las ocho. Adriana pensó que pasaría a ver a doña Carmen, pero no lo hizo. Un par de horas después terminaba de preparar a la mujer para dormir, cuando su teléfono sonó. “Quiero hablar con Zia. 10:15 junto a la piscina” Se quedó congelada en su sitio. Evidentemente él no dejaría el tema ahí y posiblemente no le agradó la forma en que ella respondió en la mañana. Y sí, tal vez no debió hablarle de esa manera. Él solo quería saber cómo estaba. Era una noche algo fría, así que tomo su suéter y se dirigió a la parte trasera. Se aseguró de que la puerta quedara abierta. No quería quedarse fuera. Dio una mirada, pero no encontraba a Salvador. Al final lo divisó al pie de la piscina. No era más que una larga sombra oscura. Sus pasos en la grava llamaron la

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD