NARRADO POR NICOL. Debía reconocer que en las películas, golpear a alguien con un jarrón se veía mucho más sencillo de lo que era en realidad. Ay, madre mía. El jarrón, o lo que quedaba de él, cayó al piso rompiendo el silencio sepulcral que se había formado. Mierda, mierda, mierda. -¿Nicol... qué...?- Mis ojos se encontraron con los de Matías. ¿En serio me iba a preguntar qué hacía allí? Notando que no reaccionaba, con una mirada verificó que su amigo estuviera bien y corrió a mi lado, envolviéndome en sus brazos. Dudosa, respondí su gesto, pero pasó un segundo cuando me separé y fui hacia Alonso. -¿Estás bien? ¿Te golpeó? ¿Te hizo algo?- Examiné su rostro en busca de alguna contusión. -Nicol... Yo... Gracias.- Dijo tartamudeando. Sonreí al saber que estaba todo bien y me dispuse

