NARRADO POR NICOL. Cuando estuve consciente, abrí los ojos automáticamente. Estiré mi brazo para que saliera del calor que me brindaban las mantas y apagara el despertador. Acto seguido, estiré mi cuerpo intentando no pensar en los dulces y acaramelados recuerdos de la noche anterior. Misión fallida, pues sonreí como boba. Me levanté animada, pues era viernes y quizás podría salir por ahí con Matías. Entré a la ducha y a los veinte minutos salí. Como el frío era bastante, me abrigué con una chaqueta, bufanda y guantes, para poder ir caminando a la Universidad. Fabián fue lo primero que vi. -Hola, ¿Cómo has estado?- Me lancé a abrazarlo. -Bien, bastante tiempo sin hablar.- Sus brazos levantaron mi cuerpo, me levantaron y me hicieron rodar. No pude contener la carcajada. -Sí, pues una

