Al llegar al club, entramos en el mismo orden en que salimos de la iglesia y tomada de la mano de mi esposo nos adentramos al lugar; aquí estaba la segunda mejor parte, la comida, la primera fue el pude besar a la novia, lo extrañaba tanto, tenía un día completo sin verlo y cuando por fin lo veo, solo nos dejan darnos un besito pequeñito, quería besarlo, pero ahora no puedo, ya tengo labial y ahora son las fotos, estoy hastiada, solo quiero estar con mi marido. Mi suegra se acercó a nosotros con los brazos abiertos y Nathaniel se preparó para recibirla, pero no se dirigió a él sino, a mí, sonreí por la cara que puso. -mi niña! Al fin me dejan acercarme quería decirte lo hermosa que estabas y lo feliz que me pone verte con mi hijo. Me apretó fuerte. –felicidades mi niña, te mereces ser lo

