A penas pudimos cerrar los ojos, ha sido un golpe demasiado fuerte, sabía que algo iba a pasar, todo iba demasiado perfecto para ser normal; solo espero que todo salga bien porque si algo les llega a pasar yo me muero. Me vestí y volví al hospital antes que los demás necesitaba ver a mi esposa, ver a mi hijo y que me digan que todo estará bien. -hola, vengo a ver a mi esposa y a mi hijo. Dije al llegar a recepción. -hola, usted debe ser el esposo de Cristina. -si. -ahora mismo los doctores la están revisando, acaba de despertar. -que? Me estás hablando enserio?. -claro, ella ya está bien. -y no hijo?. -delicado aún. Maldita sea, no pude evitar sentirme feliz por mi esposa, pero necesito a mi hijo conmigo, los quiero a ambos por muy egoísta que suene. La doctora apareció justo cu
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


