Nina estaba con un vestido rojo largo e intentaba hacerse un peinado en el cabello. —¿Quieres ayuda? —¿No me vas a decir que sabes hacer peinados? —Mientras terminabas de bañarte busqué un tutorial en internet, probablemente pueda reproducirlo. Nina bajó los brazos. Henrique tomó el cepillo y los otros objetos. En minutos un peinado en forma de recogido estaba listo e incluso tenía una ligera ondulación en el frente que la peluquera no había logrado porque el cabello era muy liso. —Eres increíble, ¿lo sabías? —Solo contigo. ¿Te importa si no uso un traje? —De ninguna manera. —Este tipo de ropa me incomoda y limita mis movimientos, pero si te incomoda puedo ponerme uno. Nina se levantó. —Te amo, y la manera en que te vistes. Gracias a Dios no te vistes como esos tipos que no sabe

