Después del almuerzo Marco dispensó a todos los empleados, Berta ya estaba de vacaciones, y las otras chicas de la cocina disfrutaron de la pausa. De los peones, el único que se quedaría en el rancho era Pedro, Marco organizó un curso técnico fuera de la ciudad para todos los demás. Después de eso, Marco se encerró en la oficina y Laura no quiso interrumpir. Ella guardaba los platos que Raimunda había dejado en el escurridor cuando Marco apareció en la cocina. En los últimos tiempos había mejorado sus habilidades culinarias y aprendido a organizar una casa, a pesar de tener empleadas, ella terminaba ayudando y cuando iba a casa de Pedro también hacía su parte, ya que allí todo lo hacían las chicas y no quería abusar de su buena voluntad. Marco la abrazó por la cintura. —Perdón por habe

