Ella fue despertada por el movimiento de Xavier en la habitación. Estaba completamente vestido y preparaba las armas apoyado en la mesita de noche. —Xavier, ¿qué ocurre? —Tengo una reunión. Prometo que no me voy a demorar. —¿Una reunión a estas horas de la madrugada? — Ella sabía que él había prometido nunca traicionarla, pero ya pasaban de las 2:00 de la mañana. ¿Quién hacía reuniones a esa hora? No podía negar sus celos. Él percibió su desconfianza y decidió dar algunas informaciones. —Ella, nuestro contador pensó que podía ser más listo que yo. Además de robarme, el desgraciado escondió alguna información. Voy a solucionar eso. No pienses ni por un minuto que te traicionaría. Prometí fidelidad, no soy un hombre de mentiras. Pensé que ya lo sabías bien. —Perdón. De repente, Ella r

