La expresión de John al recibir aquella hoja doblada con la primera razón, no tuvo precio. He de admitir que me sentí demasiado culpable, ya que él había ido a buscarme a mi casillero, entonces extendí la hoja y la sonrisa que había estado presente en su rostro todo el día, desapareció. Me había sentido tan desahogada cuando empecé a escribirla, y aún más cuándo tuve la vista buena de Carla; pero al verlo sentí que algo dentro de mí se estrujaba.
Canceló nuestra sesión de estudio de aquel día.
Me encontraba en mi cama mirando al techo con el ceño fruncido, ¿Y si Carla tenía razón? No, me negaba rotundamente a ello. Solté un gruñido.
-¿Está todo bien cariño?- quiso saber mi madre apareciendo en mi cuarto colocándose un pendiente,
-Ha sido un día pesado- contesté sentándome,
-Dev sabes que no tienes que guardarte las cosas- sabía que ella quería hablar; pero yo no quería hablar de ese tema que tanta curiosidad le despertaba, -Siempre has sido muy reservada, pero quiero que tengas en cuenta que de verdad puedes confiar en mi. Además, ¿Quién sabe?-
La miré arqueando las cejas,
-Quizás por fin conozca en persona al guapo de John- el color se me subió al rostro,
-¡Mamá!- exclamé mientras cubría mi rostro con el cojín más cercano,
-¡Saliste dos años con él Dev!- eso iba en tono de reproche, -¡Y jamás me lo presentaste!-
-No creí que fuese importante- me defendí al apartar el cojín, -Nunca me dijiste que querías conocerlo-
-Si regresan ya lo sabes- me dirigió un guiñó. Volví a cubrir mi rostro con el cojín.
Lo que me faltaba.
Aquella tarde decidí que estaba demasiado agobiada como para hacer algo, por lo que en lugar de empezar alguno de los proyectos que tenía pendientes, -Los cuáles siempre iniciaba uno o dos días antes- así que terminé poniendo una serie y eliminando fotografías de mi computadora. Entonces dí con las fotografías que tenía con John, y me puse nostalgica.
No tengo mucho que decir acerca de aquel día; solo estuve viendo aquellas fotografías, sintiendo como algo se estrujaba dentro mío, ni siquiera preste atención a la serie que se supone que veía. Porque toda mi atención estaba centrada en pesar el "¿Y si...?" pero de inmediato me obligaba a mi misma a descartar aquellas ideas. El pensar aquello era un lujo que no podía darme.
Si; creo que no tiene nada de entretenido. El jueves de aquella semana, cuando pude haber jurado que John no me volvería a dirigir la palabra ocurrió algo que me sorprendió bastante. Fue en el último periodo, cuando me dirigía a la clase de política, que lo ví en medio del corredor, cargando un ramo de flores,
-Son para ti- las tomé algo indecisa, y él me quitó la mochila de mi hombro para colocarla en el suyo,
-Gracias- él sonrió, me paso su brazo desocupado por encima de los hombros y comenzamos a caminar, a diferencia de la vez pasada John no iba tratando de llamar la atención, mantenía su mirada en el pasillo, y de vez en cuando me dirigía rápidas miradas,
-¿Leíste lo que te dí?- quise saber, a lo que él asintió, -Lo siento si fui un poco... ¿Tosca?-
Él negó ligeramente,
-Tranquila, comprendo- no pude evitar mirarlo con las cejas alzadas, -Estabas molesta, y además, es lo que piensas, solo que quizás no con esas palabras-
Ladeé un poco la cabeza. ¿Desde cuándo él era así? Decidí no decir nada más, por lo que continuamos caminando en dirección al salón sin mediar palabra,
-¡John!- gritó Derek apenas entramos al salón, se acercó a nosotros con Sarah a su lado, -Si, la Sarah de las que ya les había hablado- he de mencionar que Derek no era guapo. Pero su manera en la que te hablaba lo hacía demasiado atractivo, tan así, que Sarah estaba completamente enamorada de él. Y bueno ella era... ella. Se que Derek pensaba igual que yo, y sobre todo me veía inferior a ella, no sé cómo explicar eso, pero es algo que sentí apenas dirigió su mirada a mi; como si mi sexto sentido despertase, -¿Si vas mañana? ¿Cierto?
-No me lo perdería- John frunció los labios un poco, -De hecho le venía diciendo a Dev que pasaré por ella y por Carla-
Intenté no lucir sorprendida, y solo asentí con una sonrisa, que estoy segura se veía demasiado falsa, ya que Derek nos dirigió una mirada con el entrecejo fruncido; en cambió Sarah soltó un chillido y sonrió emocionada,
-¿No quieres venir junto con Carla a casa de Nubia y arreglarse con nosotras?- preguntó dando pequeños brinquitos,
-No gracias- le respondí, y ella dejó de dar aquellos pequeños brinquitos, por lo que tuve que pensar en algo bueno que decir, -¡No queremos incomodar!-
-¡No nos incomodan!- se mantenía insistente, -Ve esto, ¡Ania!-
Una de las porristas, -para ser precisa, una castaña que solía pintarse el cabello de un gris platinado volteó a vernos- e hizo una mueca al ver que Sarah hablaba conmigo,
-Le decía a Dev que nos encantaría que Carla y ella fueran a arreglarse con nosotras, ¡Dile!- No, no lo dijo, solo la miró con las cejas alzadas y se giró, -Ella no es muy amigable-
-Esta bien Sarah- sonreí lo más dulce que pude, ella intentó imitarme, Derek seguía platicando con John, y fingí que prestaba atención, al igual que Sarah, quien hacía demasiado evidente el hecho de que no comprendíamos ya que asentía repetidamente. Ambos platicaban de americano. Se detuvieron hasta que la maestra entró al salón, entonces John caminó a mi lado, entonces por fin le pregunté,
-¿Así que me ibas diciendo eso?- sonrió con los labios apretados,
-Losiento- se disculpó, -Entonces ¿Quieres ir?- no quería, pero asentí.