CAPÍTULO 10 Melody Werner. —¿Qué haces aquí? —le pregunto al inescrutable pelinegro, su aura es inexplicablemente oscura, insoportablemente atrayente. La cena ha terminado, me excusé con despedirme de “Mi amado” porque se vería mal dejarlo ir así como así. Teníamos que fingir estar enamorados, el papel me había y está quedando muy grande. Ese saco no me quedaría ni reduciendo la tela con el mejor sastrero. Malek me ve como si nada, como si fuera yo una hormiga frente al león que es él. —Recibí tu mensaje y apretada agenda con mi secretaria. “Buenos días, le habla la futura señora Al Naimi”… —Se burla imitando mi aguda voz, no se pinta una sonrisa en sus labios. Conserva esa línea recta que adorna sus brillantes ojos transparentosos, me acongojo de pena al pensar que ha escuchado mi me

