CAPÍTULO 13 Melody Werner. La tortura medieval a la que me somete el traicionero destino es cruel. Obtengo la liberación de Malek de estar entre sus gruesos dedos que tensan mi organismo. Mi liberación dura un segundo para ser interrumpido por la cruda realidad: Mañana me caso con Malek al Naimi. Posterior a la pequeña disputa deliberada a causa del contrato prenupcial que no será firmado y mi negativa a cambiar mi apellido reinó el silencio en la habitación. Agradecí por el gesto, no contengo intenciones de pasar el resto de la velada peleando batalla campal con mi falso prometido. Falso. Porque todo lo que rodea mi enlace, es una completa y absurda farsa. —A veces, siento que te han sobreestimado con el título de «Rebelde» y en otras oportunidades… Entiendo porque fuiste llamada a

