Vamos unos minutos de viaje y su teléfono suena, ella reproduce un audio en su oído pero logro reconocer la voz de Marcos, del otro lado de la línea. El enojo me invade y hace que vuelva la incomodidad que el idiota de la última reunión me hizo sentir. Ese impulso me lleva a hablar sin pensar realmente las palabras que se disparan de mi boca. - Deberías avisarle a Marcos que va a tener competencia en la gala. Evidentemente no tenes problema en sumar “amigos” a la lista de invitados. –Digo con ironía pero me arrepiento al instante, cuando la veo dejar el teléfono y girar su cuerpo acomodándose más de frente a mí. - Frena el auto. – Dice con un tono muy seguro. Finjo no haberla escuchado y sigo conduciendo.- Te dije que frenaras el auto Ignacio. – Repite con más énfasis. Decido que no po

