Ignacio Vuelvo a la habitación sin poder creer como terminó la noche. Cuando entré a la terraza y vi a Lorena hablando con el jefe de Camila me di cuenta que no iba a terminar en nada bueno, pero jamás pensé que Lorena fuera capaz de tanto. Destrozar la vida de una persona tan despiadadamente y sin manifestar ni el menor arrepentimiento es algo que nunca hubiera esperado de ella, por más lastimada que estuviera. La noche venía perfecta y en unos minutos perdí todo el cariño que podía tener por mi ex pareja, me gané el odio de mi mejor amiga, hice sentirse traicionado a mi mejor amigo y lo que es peor arruiné irremediablemente la vida de la mujer de la que estoy enamorado. Cierro la puerta tras de mí y veo la cama donde se supone que ahora estaría tumbando a Camila para hacerle el amor

