Lorena Miro el vestido que cuelga sobre una percha en mi ventana y pienso que no puedo darme por vencida aun. Ignacio vale la pena, tengo que dar todo de mí para retomar la relación. Apuro la copa que tengo en la mano y me castigo mentalmente, si quiero recuperarlo, el alcohol no va a ser un aliado. A Ignacio nunca le gustó mi afición por escapar de la realidad recurriendo a la bebida (lo que justamente pasé haciendo los últimos días, después de nuestra ruptura), pero sinceramente no creo que sea algo preocupante, después de todo siempre me supe controlar y no soy del estilo de personas que por tener un par de copas de más hace papelones o escándalos. Termino de juntar mis cosas para ir al Hotel, si bien la gala comienza a las 21, reservé una habitación allí para descansar un poco, arreg

