Camila Luego de dejar a Julián en la escuela me dedico a organizar los papeles que tengo que presentar el viernes, hoy más que nunca necesito que todo sea prolijo y completo, espero pacientemente el certificado de escolaridad de la escuela, luego hago lo propio con su pediatra, dentista, oftalmólogo y cuando termino ya son casi las 15 horas. Me alegro pensando que logré mi objetivo: hacer que las horas pasen pensando lo menos posible. No voy a mentir, no recibir mensajes de Ignacio en toda la jornada me desilusionó, es verdad que no contesté el de anoche, pero sinceramente pensaba que estaría tan pendiente como yo del tema durante la mañana y su silencio me hace pensar que no fue así. A las 15:20 no aguanto la ansiedad y bajo a esperarlo en la puerta. Me arrepiento de haber aceptado que

