Ignacio La charla marchaba bien, no me sorprendió que Lorena interviniera en forma agresiva ni tampoco que Camila supiera manejarlo, a esta altura tengo bastante claro que sabe lo que hace y puede defenderse de lo que sea. Pero entonces dice “yo tengo un hijo de diez años” y mi mente automáticamente prende una luz de alerta. Cuando nos acostamos hace diez años no usamos protección, intento no demostrar que casi me desmayo al escucharlo y evidentemente lo logro porque cuando me doy cuenta todos están aplaudiendo y no hay nadie socorriéndome por una amenaza de infarto. La gente comienza a dispersarse y no consigo articular mi cuerpo, me quedo en el asiento pensando cómo seguir. No la conozco pero tampoco me parece ser una mujer capaz de decir tan livianamente que tiene un hijo mío hace diez

