–Ese repartidor se llama Nick– me responde mientras se va acomodando en su escritorio.
Lo que me da a entender que no solo lo pensé, sino que también se lo dije, a veces sí que soy estúpido. Pero no me respondió la pregunta y no pretendo quedarme con la duda.
–Entonces el tal Nick ¿es tu novio? –digo mientras miro la pantalla de mi laptop, para no demostrar demasiado interés.
De reojo puedo ver como ella me da una sonrisa de lado– como tu dijiste no voy a traer mi vida amorosa a esta empresa, así que eso no es de tu interés ¿o sí?
–No, claro que no. Sigue revisando los informes.
–Los termine de revisar antes de salir.
No niego que eso me deje asombrado, ya que era bastante información.
–Te enviare la información entonces de los negocios que pretendemos tener con un nuevo cliente de las Vegas.
–Bueno.
Luego de eso solo nos centramos en nuestros trabajos, lo único en lo que nos comunicamos fue para decirle que ya era tiempo para irnos a nuestras casas, ella arreglo las cosas por su lado y o por la mía, bajamos juntos ya quedaba poco personal, nos despedimos de los que nos encontrábamos en el camino y para terminar entre nosotros un simple nos vemos mañana.
En conclusión, no fue para nada lo que yo esperaba del primer día trabajando con ella, esperaba que fuera algo más cálido pero lo único que sentí fue un serio profesionalismo, muy silencioso.
Al llegar a mi casa, me fui a dar una ducha de inmediato, necesitaba refrescarme, me fui a mi cuarto, si lo veo bien es muy espacioso para una sola persona, tengo una cama King, con colores oscuros, en realidad mi habitación es una combinación de blanco con tonos oscuros.
Me visto frente al espejo, veo mi tatuaje, en el centro de mi pecho, aún recuerdo ese día, fue durante el año pasado, me emborraché con un par de conocidos y perdí una apuesta, no sé porque ese día en mi cabeza andaba la monja y lo mejor que se me ocurrió hacerme fue una cruz, se puede decir que me lo hice pensando en ella, pero obviamente eso nunca nadie lo sabrá y por lo contrario piensan que es porque tengo a Dios presente, eso no es del todo mentira si creo en Dios, pero la razón fue otra del tatuaje.
Me termino de vestir, unos jeans negros y polera blanca, se que soy muy comen para vestirme, pero es cómodo y creo que me queda bien.
Me lanzo en la cama para descansar un poco y le escribo un mensaje a Max.
Nos vemos en el bar de siempre, para pasar el rato.
Dejo mi teléfono de lado y cierro los ojos por un momento. Escucho mi teléfono sonar, lo que significa que llego un menaje, reviso y me doy cuenta de que me dormí un poco más de una hora.
Max
En cinco minutos te paso a buscar.
Me pongo de pie rápido y me pongo mis zapatillas blancas, me miro al espejo y me arreglo un poco mi cabello, lo tengo un poco largo, lo dejo como si estuviera desordenado, pero no descuidado y me pongo perfume, voy al armario y saco mi chaqueta de cuero. No es por presumir, pero me veo guapo.
Bajo de inmediato, aprovecho de saludar a mis padres que se encontraban en la sala y salgo, ya mi amigo me estaba esperando, él iba vestido con ropa casual.
–Hola Max–digo acercándome y haciendo un saludo que tenemos.
–¿Qué tal tu día? –me pregunta mientras nos subimos a su deportivo.
–Algo cansador, pero no creo que tanto como el tuyo.
–En eso tienes razón–me dice con evidente cansancio.
Nos fuimos al bar que visitábamos habitualmente, creo que nuestro padres venían a este mismo lugar antes, nos sentamos en una mesa para dos y pedimos unas hamburguesas y cerveza, lo mejor del lugar.
–¿Qué tal mi hermana?
–Ya sabes como esta tu hermana– digo sin procesar lo que digo.
–Tarado, te digo como estuvo en el trabajo–me da un golpe en mi brazo.
–Estuvo bien, solo que todo fue demasiado silencioso.
–Sabes que ella es reservada, pero es muy buena en su trabajo.
–Se que ace muy bien su trabajo, hoy me sorprendió, hizo lo que yo hice en un día, ella en medio día.
–Es fantástica.
–Si...
–¿Alguna enamorada?
–Eso quedo en el pasado, primero me quiero centrar en la empresa y luego ya veremos.
–¿Es broma verdad? ¿tu? ¿sin ninguna mujer por el momento? –me habla en tono burlón.
–No te burles, es la verdad.
–Es tu decisión.
–¿y tú? ¿algo que contar sobre tu chica?
–No platiquemos sobre eso–dice llevándose el vaso de cerveza a la boca.
Lo que me indica que las cosas no están para nada bien, seguimos platicando, comiendo y bebiendo por un largo rato, en algún momento dos mujeres muy guapas se nos acercaron, pero educadamente las rechazamos. Finalmente nos fuimos a nuestras casas, ambos estábamos cansados, así que no fue difícil tomar la decisión de irnos a descansar.
Al otro día me desperté una hora tarde, casi me caigo de la cama al ver la hora, me fui a dar una ducha más que exprés y me vestí con un típico traje a mi medida, tomé mi moto y salí en camino a la empresa.
De los días que llevaba trabajando nunca había llegado tarde, es la primera vez, como jefe debo dar el ejemplo, al ingresar saludé como de costumbre, vi al nuevo recepcionista, esta vez un hombre mayor que se ve muy agradable y atento. Tomé rápidamente el ascensor y subí hasta mi oficina.
Mi secretaria estaba muy calmada en su escritorio, llegue rápidamente a su puesto para verificar alguna información, pero lo que me informo fue que Alison había recibido la información y documentos.
Por lo cual me fui de inmediato a nuestra oficina y me llevé una sorpresa al encontrarme con que ella estaba con audífonos y cantando Believer, no tenía idea de que cantaba tan bien, estaba son lentes y su cara son ellos dejaba ver lo bella que estaba, además verla tan concentrada en su trabajo la hacia tan atractiva, pero que estoy pensando.
Salgo de mis absurdos pensamientos y voy hasta mi escritorio, ella aun no me ah notado, mientras enciendo mi laptop y le envió un mensaje a mi secretaria para que me traiga un café.
–Alison– le platico de mi silla, pero no me escucha, la llamo dos veces más y no me responde, por lo que me pongo de pie y me acerco a ella, pero di un paso en falso y para mi mala suerte me a sujeto de una de las barras de la silla , por lo cual se giró y lo próximo que paso fue que cerré los ojos y lo que sentí me dio miedo de volver a abrirlos, pero debía hacerlo no podía seguir en esta posición, al abrirlos confirme lo que supuse, mis labios estaban chocando con los de Alison, ella tenia ambos ojos abiertos de una forma exagerada y para rematar esta situación mi secretaria estaba mirándonos desde la puerta, creo que más sorprendida que Alison.
–Perdón–dice ella sale cerrando rápidamente la puerta.
Me aparto de ella y me pongo de pie–perdón, me tropecé, fue un accidente, te estaba llamando y no me escuchabas–dijo todo rápido y con evidentes nervios, hasta creo que me sonroje.
–No... no te preocupes– ella vuelve a su posición.
–Te veía a preguntar sobre los documentos.
–Ya revisé la mayoría, quedan solo tres, por lo que vi tenemos varios clientes potenciales y alguno que están muy interesados en hacerse socios.
–Entonces me encargare de estos–tomo los documentos que quedan– luego revisaremos juntos nuevamente a los socios potenciales y ver a esos clientes.
Alison
Estaba choqueada, no podía creer lo que sucedió en un segundo, yo estaba centrada en la información de algunos posibles inversionistas, escuchando Believer y cantándola obviamente, aprovechando que estaba sola o eso creía porque en un segundo vi que mi silla dio un giro y los labios de Adam chocaron con los míos, evidentemente en la pose que se encontraba significaba que se había tropezado o algo, porque se veía muy incómodo, pero otra cosa que dejo aún más incomoda esta situación fue la visión que tenia la secretaria, estaba más sorprendida que yo, se disculpó y cerro de inmediato la puerta, el segundo en disculparse fue Adam, casi me pongo a reír porque en su explicación se notaba que estaba nervioso.
Por mi parte me acomodé en mi asiento y luego de que el se llevara los documentos que faltaba por revisar me puse mis lentes seguí revisando el documento de lo que pedía un futuro cliente, un hombre muy extravagante, me daba gracia las cosas que pedía, hasta un tubo de bomberos quería incluido, quería que saliera de su habitación al piso de abajo, entre muchas otras especificaciones, una peor a la anterior.
Luego de terminar saque mi agenda y vi mis apuntes de los datos que estudie ayer, anoche me quede hasta tarde terminando de revisar todo a más profundidad, no me gusta dejar las cosas para después y como me dijo Adam que pronto tendremos una reunión, quería estar bien respaldada.
–Alison– esta ves si lo escuche, ya que me había sacado los audífonos.
–Dime.
–Revisemos lo que viste en la mañana.
–Si claro, acércate–digo abriendo un documento donde fui dejando las mejores propuestas de los posibles socios.
Él se acerca con su silla esta vez cuidadosamente, puedo verlos que esta incomodo. Al mirar el documento que tenía abierto se sorprende.
–Sabia que eras eficiente pero nunca tanto.
No puedo evitarlo y me rio, lo siguiente es que nos quedamos mirando fijamente a los ojos, incomodo, porque nuevamente la secretaria está en la puerta.
Adam se da cuenta de su presencia la hace pasar, por algún motivo él le cuenta que lo que vio anteriormente había sido un accidente, lo que me deja en claro que le daría vergüenza que el rumor de que me beso se corra seria pésimo.
–Sigamos– digo en un tono serio.
–¿Te pasa algo?
–Nada...
–Bueno entonces a revisar, ¿Cuáles crees que serían los mejores inversores?
Le comento mi punto de vista y él escucha atentamente. El teléfono de su escritorio suena y va a contestarlo, en todo momento habla atentamente, pero en uno que otro momento rueda los ojos, al finalizar dice nos vemos.
–¿Pasa algo?
–Mañana nos vamos a las Vegas.