Alison Me despierto y lo primero que siento es el dolor de mi cuello, lo enderezo y veo a Adam que estaba recostado a mi lado profundamente dormido. Diría que parece un ángel durmiendo, pero como nunca he visto uno solo diré que hasta durmiendo se ve guapo. Me pongo de pie y voy directo al baño, ya que sentía una fuerte presión en mi vejiga, necesitaba orinar de inmediato, aproveche para acomodar mi cabello, el cual estaba hecho todo un desastre. Observo mi cuello y la polera que llevo no disimula en nada las marcas que me ha dejado Adam en estos días, vuelvo a mi asiento, aún él está durmiendo, saco de mi cartera mi bolso de maquillaje, vuelvo al baño y aplico base, para disimular al menos un poco. Después de lograr tapar las cinco marcas, aplico bálsamo labial y salgo. Lo tuve que

