-¿Entendés ahora porque mí enojo?- el sigue acariciando su cabeza. Mientras que el cuerpo de la rubia descansa en su pecho, ella lo mira con sus ojos levemente entreabiertos, sigue acurrucada a un lado de su cuerpo, sintiendo todo el calor que le está brindando, estando completamente cómoda, segura y ahora con él a su lado sin miedo. —perdón amor, tenía que hacerlo...— murmura apenada... Thomas cierra los ojos sintiendo el dolor de su alma gemela, peleándose consigo mismo en aflojar o no en el enojo que tiene con ella. —sophia... esto es algo serio... es algo que yo esperaba pudieras hablar conmigo y consultarme— arquea sus cejas al decirlo. —¡lo hice y dijiste que no era algo que te tuviera sin dormir!— Ella suspira. —¿y eso no te dio la pauta de que quería que te mantuvieras lo má

