Capítulo 25 ―Vamos, deja de llorar, mejor vamos acompáñame, que quiero ver el investigador―dijo, la condesa, solo palmeando su mano, en señal de consuelo. ―Sí, ya está investigando, pero aun no encuentra nada, bueno ahora tengo algunas pistas y sabes, creo que estoy cerca de ella, lo sé, lo siento en mi corazón, sé que la encontraré. ―dijo, muy ilusionada. El periódico también llegaba a las manos de Bianca y Jeffrey, el cual solo se encerró en el despacho para ver la foto sin tener a Bianca cerca, solo pensando que, si él se hubiera casado con ella, ahora sería el que posaría en esa foto, estaría feliz con una hija en brazos, más si era de Catalina. Bianca por su parte, cada día le guardaba más rencor a su hermana y no le perdonaba que por su causa su esposo no la amaba, tenían ya meses

