Capítulo 23 ―Un par de minutos después, entró a la habitación el señor Bennett. ―Hija, quiero ver a la princesa ―dijo, acercándose para conocer a su nieta―. ¡Ay pero que bonita esta, se parece un poco a ti! ―exclamo, mirando a las dos con mucho amor―. Hija, note a Damián un poco serio ¿Está todo bien, entre ustedes? ―pregunto muy insistente, que observó que cuando salió de la habitación no le habló a nadie, solo bajó por las escaleras en silencio. ―¡Ay querido, es la noticia! Todo hombre, espera el varón y que le llegue una niña, eso le afecta a cualquiera. ―comento Janes, para tranquilizar a su esposo. ―Bueno yo hubiera sido feliz, mira tengo dos hijas y soy muy feliz, no entiendo su molestia ―dijo, el señor Bennett, sin quitar la vista de su ahora nieta. ―Sí, pero para Damián, él deb

