Capítulo 27 El sábado llegó y Catalina también se arreglaba para deslumbrar a Damián, fue a comprarse un vestido en color verde olivo con café, que hacía que sus ojos resaltaran, se puso unas horquillas en la cabeza, que hacía que su peinado luciera. La madurez de su cuerpo al convertirse madre, había hecho que sus encantos crecieran, sus caderas, sus glúteos y senos, más por dar el seno materno, su cintura se hizo estrecha, poseía una figura de un reloj que Damián ya se había percatado de eso, ella estaba más hermosa que nunca. ― Damián tocó a la puerta, antes de entrar tratando de evitar cualquier incidente de encontrarla en ropa interior. ―¿Ya estás lista? ―pregunto, solo escuchando que Catalina le decía que pasara. ―Sí, sólo me pondré este collar, me ayudas ―dijo, mostrándole uno de

