Vamos en una camioneta negra blindada hacía la casa de Víctor, mientras la noche es más oscura que nunca. Máximo no suelta mi mano, mientras el jefe de policía y creador del plan, que estaremos ejecutando me habla y me explica cada detalle de este. –Tendrás un micrófono en tu ropa, lo estaremos escuchando a él y a ti. También tendrás un micrófono en el oído, para que nos escuches. –Bien. –Me pongo el micrófono en mi ropa. –Cuando nos entregue a tu hermana, iremos dentro. –No te preocupes, yo iré por ti si es necesario. –Me asegura Maximo por completo. –Quiero que me de un arma y también que me dé un chaleco. –Le exige al policía. –No podemos dejar que entre. –Es mi mujer y mi hermana de las que estamos hablando, participare en esto. –Le recalca Maximo. El jefe de policía no podí

