Arthur rompió el hielo con un tono que intentaba ser imparcial, aunque sus ojos gritaban advertencia. —Jandey, Sergi, gracias por venir. Estamos aquí para clarificar la situación registral y biológica de Chloé Matamba. Todos queremos saber cómo y por qué elegiste a tu propia hermana, Malaika, para ser la gestante directa cuando existe una relación filial tan estrecha que complica la normativa. Te escuchamos. Jandey entrelazó sus manos bajo la mesa para ocultar el temblor. Miró a Arthur y luego al abogado Stuart. —Fue la voluntad de Malaika —comenzó con voz quebrada—. Ella acababa de obtener la remisión completa de su cáncer. En esa instancia de milagro, ella deseaba que su vida continuara a través de un legado familiar. No fue una decisión técnica, fue un acto de amor puro entre hermanos.

