-Como sea. -Dije y me fui con mi amiga.
En la salida, guardé algunos libros en mi casillero y me fui a donde estaba mi hermano. Mierda, mierda y más mierda. Lucas estaba ahí.
-Tengo unas cosas que hacer hoy, si sabes a lo que me refiero. Así que nos vemos mañana. -Le dijo Lucas a mi hermano. Puaj, no quiero ni imaginar que cosas son. Pero gracias a Dios no lo veré hoy en mi casa.
-Igual hoy irá papá a la casa, así que yo también estaré ocupado supongo. Claro, no tan ocupado como tú, eh. -Dijo riendo. ¿Qué..?
-¿Papá? ¿Papá va a ir hoy a la casa? ¿Por qué mierda no me lo dijiste Ryan? -Dije metiéndome en su conversación.
-Me llamó ayer, ni siquiera estabas en casa. Además no entiendo para qué querrías saber antes, ¿es que acaso vas a ponerte linda y hacerle una fiesta de bienvenida? No necesitas eso, tú siempre estás hermosa para él. Eres su bebé. -Dijo burlón.
-Yo no soy de ningún estúpido. -Dije y me monté en el carro cerrando la puerta de un portazo. Lucas me miraba, serio. Después se puso a hablar con mi hermano. Si antes quería llegar a casa rápido ahora era todo lo contrario.
No quería ver a ese imbécil. ¿Y si tiene una novia? ¿O algo así? Nadie nunca podrá reemplazar a mamá. Él nunca estuvo ahí para mí, cuando más lo necesitaba. Siempre está de viaje y cuando llama, llama a Ryan y nunca a mí.
"Papá te manda saludos." ¿Por qué no me llama a mi también? ¿Por qué no me pregunta como estoy? ¡Podría hasta escaparme de casa y el se enteraría un mes despues!
Ya habiamos llegado y no queria entrar a esa casa
-Savannah, ¡joder! Vamos. -Dijo Ryan por décima vez. Me bajé del auto temblando y entramos.
-Hola hermosa. -Dijo ese hombre con los brazos abiertos