Furiosa, esa es la palabra que describía mi humor ahora mismo. Aunque en parte es culpa mía, no debí haberle dado a Light mi voto de confianza tan rápido. Di un fuerte portazo e hice unos pasos ne la habitación mirando el suelo. Me disponía a ir al jardín, ahí quizás consiguiese calmarme, pero para mi sorpresa, al alzar la mirada descubrí una cosa importante. No estaba en mi habitación. Teoricamente sería malo, pero el lugar en el que me encontraba se llevó gran parte de mi atención. Ya que tenía una pared llena de fotos de personas que tenían alrededor de veinte o treinta aňos. Al acercarme más, pude comprobar que había un total de trece personas diferentes. Seis chicas, seis chicos y en medio de todo, había una foto mía. Sobre un enorme escritorio de color n***o habían archivadores,

