Abrí mis ojos y lo primero que vi fue a Dylan junto a mí, un ángel eso era él durmiendo–suspire–Parecía un sueño pero era más que real. Como desee por mucho tiempo este momento, aunque ya lo había vivido antes no fue real como ahorita. Sentir sus manos grandes y masculinas tocar cada parte de mi cuerpo me hizo recordar que a su lado me siento mujer, y que tratara con delicadeza mi v****a me hizo estremecer. No tengo idea como llegue a esto pero no que termine nunca. Suspire. Y con suma delicadeza fui saliendo de la cama, no quería despertarlo así que con cuidado baje una pierna, estaba a punto de salir pero él me detuvo. –Buenos días, reina–expreso adormecido aún. Me sonroje al escuchar que me llamo “Reina” en esos labios rojos carnosos que quiero si

