Después de esa tormentosa noticia nos fuimos a descansar, ya era muy tarde y Dylan no podía ni con su alma después de tanto alcohol que tomó. Aunque de mi mente no salía que voy a ser madre, tener un hijo no estaba en mis planes por un margo tiempo y ahora la vida se ha encargado de decirme que ella es la que tiene control sobre mí. Un hijo. Un bebé que traerá felicidad a nuestra vida ¿será? O será todo lo contrario. Joder. Tantos métodos que existen para cuidarse y ninguno me pasó por la mente. Mi padre si estaría feliz con esto, él quería verme echa toda una mujer. Suspire. Recordando a mi viejo Felipe, como lo extraño. La mañana siguiente... Dylan. Desperté con un dolor de cabeza insoportable, creo que me pase anoche. No debí tomar tanto alcohol. Cristina se quedó en mi pecho do

