Narrador —¡Buenos días! Con voz cantarina pero chillona, Amara ingreso a la habitación del señor Stephen y abriendo las cortinas de estas, obtuvo que el viejo de manera rezongona despertase —Pero... ¡¿Que diablos haces aqui?! Un poco aturdido y con los ojos medio cerrados debido a que la claridad no lo dejaba ver bien; el viejo Stephen tomo asiento y hallando a Amara a su lado, muy cómoda en el borde de su cama, quiso estrangularla por despertarlo de ese modo —Niña... ¡¿Que haces aquí?! La pregunta era una advertencia para que se alejara y sonriendo ampliamente, Amara solo extendió su mano para tomar el desayuno que reposaba sobre una mesita cercana —Viene a traerle comida y a sacarlo a pasear.... Según los trabajadores. No le gusta salir a tomar sol, es grosero, no se toma las

