Mientras las balas silbaban a su alrededor. No dijo una palabra. Aquel hombre tomo una actitud diferente, parecía capacitado para enfrentarse a cualquier situación. No quería distraerlo. Tampoco le importaba que la alcanzara una bala perdida a ella. Cualquier cosa, incluida la muerte, sería preferible a caer en las garras de Salvatierra por tercera vez. A mitad de camino Thamy se cae de nuevo por el vestido, entonces se levanta y toma la parte de abajo y lo rasga poniéndolo mas corto. Mario la agarra por una de las manos y en la otra el llevaba la mochila que le había dado aquel hombre que ahora estaba muerto. Siguieron adelante por la oscuridad de la noche en un bosque que no conocían, Thamy de pronto comenzó a sollozar por la muerte de aquel hombre que los ayudo a escapar de a

