Mario tenia el labio hinchado por el golpe y la zona se le estaba poniendo roja, entonces los hombres volvieron a entrar pero esta vez para atarlos a los dos para que no se movienran o escaparan. Estaban amarrado de espaldas, cuando se fueron los hombre Thamy dice. — No te muevas Mario, me estas lastimando, no podemos movernos mucho menos tu. Tienes mas fuerzas que yo si te mueves mucho me harás daño. — Estamos amarrados Thamy, ahora que cerebrito. — No seas tan sarcástico Mario no cambias en nada, sigues siendo un prepotente, odioso y orgulloso hombre. — Hay si cuidado... Entonces para que... — Ya te dije si te mueves me haces daño en las muñecas, no ataron muy fuerte. — Eres una bruja.... — Ya Mario cállate, está de un imposible. — Imposible yo, ya vistes como me dejaron

